Parador de Ávila

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Precios

Desde 75 euros.

Básicos

El Parador de Ávila, Raimundo de Borgoña, fue construido en el Palacio Piedras Albas, y se encuentra adosado a la muralla de la ciudad, uno de sus principales atractivos. El palacio nació con esa condición y por sus estancias han pasado figuras importantes para la Historia de España, desde el regidor de la ciudad, el marqués de Benavides e incluso los generales Mola y Varela durante la guerra civil que asoló España entre 1936 y 1939. El general Franco, que después se convertiría en el dictador que rigiese el destino del país durante casi cuarenta años, visitó este palacio en dos ocasiones durante la contienda para dirigir las operaciones. Antes de todo esto, el Parador también albergó una biblioteca de casi 35.000 volúmenes, con 125 códices y 25 incunables, con una sección sobre Santa Teresa de Jesús, muy ligada a Ávila. La religiosa, que reformó la orden carmelitana en España, nació muy cerca del Parador.

Localización

Atardecer en el patio del Parador de Ávila, con la puerta del Carmen al fondo | Foto: David Fernández

Atardecer en el patio del Parador de Ávila, con la puerta del Carmen al fondo | Foto: David Fernández

Este parador se localiza en la zona Oeste de Ávila, justo en frente de la Puerta del Carmen y su famosa espadaña. Además, al encontrarse el establecimiento dentro del recinto amurallado, es decir, de la ciudad primigenia, es muy fácil llegar a los principales monumentos y centros para visitar. El parking del parador cuesta 14 euros por día. Quizá sea una buena opción, teniendo en cuenta que aparcar en el casco antiguo es muy difícil y, además, el estacionamiento está regulado. Eso sí, desde el sábado a las 14 horas hasta el lunes a las 10 horas el estacionamiento en la calle es gratuito. Para llegar a Ávila se puede usar tren, que sale de Madrid en la línea que llega hasta Salamanca, o bien por autobús. En cualquier caso, las estaciones de ambos medios de transporte quedan algo alejadas del parador.

La habitación

Este medio pudo pernoctar en una habitación doble, muy espaciosa y con una cama cómoda. Al llegar es habitual contar con un presente, compuesto por agua y una brocheta de frutas frescas. A pesar de ser un establecimiento de cuatro estrellas, el aspecto de las habitaciones es anticuado. Hay una diferencia entre el estilo clásico de los pasillos y salones del parador, decorados con mucho gusto, y la antigüedad de algunos elementos de la habitación. Por otro lado, el establecimiento cuenta con un ala de habitaciones separadas del edificio principal y una torre en la que se encuentran algunas de las suites del mismo.

Torre del Parador de Ávila con diversas suites | Foto: David Fernández

Torre del Parador de Ávila con diversas suites | Foto: David Fernández

En culquier caso, la habitación sencilla es cómoda, agradable, cuenta con escritorio, televisión de plasma, un armario amplio y diferentes butacas. Uno de los puntos más positivos son las vistas al jardín del parador, en aquellas habitaciones que las poseen, y que producen una paz y un despertar muy tranquilo.

El baño

El baño de la habitación es amplio y cuenta con dos zonas diferenciadas. La primera con el lavabo, espejo, una toalla de manos para cada huésped, la bañera con sus correspondientes toallas (se puede solicitar albornoz) y secador de pelo. Se trata de una zona muy luminosa que da paso al espacio para el retrete, a parte, lo que nos parece un acierto, y limpio. En cuanto a las ammenities, el neceser básico, muy completo, se compone de gel, champú, pañuelos, maquinilla de afeitar y otros complementos para la higiene personal. Mención especial merecen las pastillas de jabón.

Detalles

Detalle del Parador de Ávila | Foto: David Fernández

Detalle del Parador de Ávila | Foto: David Fernández

La brocheta de fruta en la habitación para recibir al huésped es un detalle que se agradece, junto con la botella de agua Mondariz. La habitación dispone de minibar de pago. El establecimiento cuenta con conexión Wi Fi gratuita, caja fuerte y cambio de moneda.

El entorno del alojamiento es sumamente bello, sobre todo al atardecer, cuando el sol dora las fachadas que dan al jardín. En este espacio se encuentra un berraco de piedra, muy similar a los toros de guisando, que se encontró en el entorno de la muralla. A muy pocos pasos también se encuentra la catedral de Ávila, la Iglesia y Museo de Santa Teresa.

Toro de piedra en el Parador de Ávila | Foto: David Fernández

Toro de piedra en el Parador de Ávila | Foto: David Fernández

Gastronomía

El Parador de Ávila dispone de un bar y un restaurante, este último especializado en el chuletón de carne avileña, judías del Barco y Yemas (dulces) producidos por la cocina del propio establecimiento.

Dos de los menús que ofrece el parador merecen especial atención. El primero de ellos es el menú Santa Teresa entre pucheros, ideado con motivo del año teresiano 2015 y que, por 29 euros, permite degustar entrantes de berenjenas en cazuela, lomo de sardina en escabeche y patatas revolconas con torreznos. En cuanto a los platos principales están las judías blancas de indias con bacalao estofadas, con verduritas del huerto, y taco de avileña negra-ibérica con patata de Málaga y espárragos. De poste, natillas carmelitanas con bizcocho de maitines y nieve de hierbaluisa. Se puede acompañar con vino, agua y café.

El otro menú es el dedicado a los celiacos que, por 29 euros, ofrece un aperitivo, dos entrantes, plato principal (carne o pescado) y un postre. Las bebidas no están incluidas en el mismo.

El apartado gastronómico es uno de los fuertes de Paradores y merece la pena probar sus platos para tener una experiencia redonda.

 

Parador de Ávila, Raimundo de Borgoña

Dirección: Marqués Canales de Chozas, 2

Teléfono: +34 920.211.340

http://www.parador.es/es/paradores/parador-de-avila