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Hotel La Tremoille

18 Oct , 2011  

Uno de los establecimientos con más solera y buen gusto de toda la capital francesa. En el barrio más elegante de todo París, el Triángulo de oro en el distrito octavo, entre los Campos Elíseos y la Avenida Montaigne. Este distinguido y coqueto establecimiento es uno de los rincones favoritos de la alta sociedad europea para sus escapadas parisinas.

93 habitaciones de lujo todos los tamaños y categorías. Todas ellas diferentes. Perfectamente equipadas con todo aquellos que se pueda necesitar para hacer de la estancia un sueño. Desde aire acondicionado, mini-bar o televisión por cable hasta wifi de alta de velocidad o una deliciosa selección de jabones y geles de aromaterapia.

El servicio de habitaciones 24 horas, servicio de conserjería para resolver cualquier problema o eventualidad que pueda surgir. Asombrosamente decorado, fue construido en 1883, al estilo Hausmann. Era un antiguo palacio que fue redecorado en el año 2002 siguiendo una filosofía muy clara que perseguía convertirlo en un oasis de paz, de confort y de intimidad. Un absoluto lujo para descansar, disfrutar y esconderse de las miradas curiosas. También hay un delicioso spa y un gimnasio para ponerse a punto y no perder la costumbre.

Por su parte, el bar-restaurante Louis², ofrece una variedad estupenda de cocina mediterránea moderan, de la mano del equipo de Yann Frohn, el cocinero jefe. Donde a partir de ahora, además se ofrece un diminuto capricho: L’en-K. Una gama de exquisitas porciones de 15 gramos de caviar presentadas en latas de diseño. Un concepto único creado recientemente por Kaviari, la marca parisina de caviar de esturión. Un detalle que uno puede saborear con una copita de champán o con un vasito de vodka, según los gustos.

Este lugar invita a soñar y a formar parte de un mundo perfecto y hermoso al más puro estilo Jacqueline. El interior se revela como un espacio moderno y elegante. La decoración es exquisita y el mobiliario combina la ergonomía y el hedonismo a la perfección. Cada detalle está cuidado hasta el extremo y la sensación de bienestar que transmite nos hace pensar que nos hemos trasladado en el tiempo o en el espacio hasta algún rincón de otro mundo.

El Hotel La Tremoille nos transportará a los glamurosos años treinta con diseños geométricos, luces suaves, el lujo, la música y por supuesto un trato profesional que no está reñido con una cordialidad tan amable que hace que uno se sienta como en casa.


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